Lucas 2:6-11 (RVRBO)

Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.

El hombre y las noticias

El hombre ha sido siempre un ser ávido de noticias.

“Oír y decir una cosa nueva” (Hechos 17:21) era ya ocupación preferida de los atenienses en tiempos de San Pablo.

Se da como principal razón de este hecho el que el hombre es un ser por naturaleza curioso y, por lo general, insatisfecho; siempre espera algo nuevo que venga a favorecerle o a mejorar su condición, aunque muchas veces ocurre lo contrario.

¿Por qué el nacimiento de Cristo es una gran noticia?

Lucas 2:10-11 (RVR60)

… he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.

Los pastores en Belén, aunque indudablemente la esperaban si eran judíos piadosos (véase Lucas 2:25 y 38), se sorprendieron de tal manera que no podían creer lo que veían. ¡Tan grande era la noticia!

¿Por qué sigue siendo una gran noticia después de más de 2000 años?

¿Qué sucedió allí que debería seguir interesándonos?

La forma

Lucas 2:9, 13-14

Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor…

Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

La noticia más trascendental para la raza humana hubiera quedado ignorada de no haberse abierto los cielos para proclamarla a los pastores de Belén.

Si la tierra no hacía caso del magno suceso, en los cielos tenía muchísima importancia.

El Verbo de Dios vistiendo carne humana, hecho semejante a los hombres, era una maravilla del amor divino.

San Pedro declaró que los propósitos de Dios para con los creyentes causan la admiración de los mismos ángeles (1 Pedro 1:12).

¿Apreciamos nosotros lo que aprecian los ángeles?

Su carácter personal

Lucas 2:11

Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.

La mayor parte de las noticias en que nos interesamos no nos afectan directamente y las olvidamos casi tan pronto como vemos satisfecha nuestra curiosidad.

Pero esta noticia tiene un carácter personal para todos los que la escuchan: «Os ha nacido».

El evento que anuncia el ángel, no solo es histórico, sino que te afecta directamente a ti.

De cualquier otra per­sona se diría simplemente: «Ha nacido.» La razón es que nadie ha nacido en favor de otros como Cristo nació. ¿Puedes decir que Cristo nació para ti? ¡Qué feliz el alma que al recordar el glorioso natalicio pueda decir: En Belén de Judea me nació hace veinte siglos un Salvador!

El cumplimiento

Lucas 2:11

Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David.

Miqueas 5:2

Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel.